Los que se enojan fácilmente cometen locuras. Proverbios 14:17
El enojo es una emoción común en los seres humanos. Todos, en algún momento, nos hemos enojado. Yo, por ejemplo, he sido testigo de este proverbio, y puedo asegurarte que actuar enojado solo trae problemas.
La Palabra de Dios nos invita a ser lentos para enojarnos, y la razón básicamente es porque en la ira del hombre no obra la justicia de Dios. Esto significa que la ira no nos permite vivir como Dios quiere que lo hagamos.
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ToggleEl enojo puede llevarte a cometer locuras
Cuando estamos enojados, podemos tomar decisiones, decir palabras o realizar acciones de las que después nos arrepentiremos. Por eso, no debemos permitir que el enojo tome el control de nuestra manera de actuar.
Entonces, ¿qué hacer cuando nos enojamos?
En primer lugar, debemos reconocer que el enojo, al igual que cualquier otra emoción, no puede controlarnos. Nosotros podemos decidir si permanecemos enojados o si cambiamos de actitud frente a aquello que nos molestó.
Podemos lograrlo siguiendo el consejo que la Biblia nos da.
¿Qué hacer cuando nos enojamos?
No hables ni actúes dominado por el enojo
Primero, si estamos enojados, es mejor no hacer ni decir nada. La Biblia nos dice que si nos airamos, no pequemos.
Por eso, es mejor no hablar, porque seguramente diremos cosas que pueden herir a otros. Tampoco es recomendable actuar enojados, porque seguramente nos arrepentiremos después.
Cuando el enojo está controlando nuestras emociones, guardar silencio y esperar puede evitar que empeoremos una situación que ya nos molestó.
No permanezcas enojado
Segundo, la Biblia enseña que, si nos enojamos, debemos ser rápidos para dejar el enojo.
Por lo tanto, cuando te enojes, no pases tanto tiempo reviviendo aquello que te ofendió. Más bien, toma la decisión de dejarlo a un lado y reconcíliate con quien sea necesario.
No permitas que aquello que te hizo enojar siga ocupando tus pensamientos y determinando tu actitud.
Retírate un momento a solas con Dios
Por último, no niegues el enojo; reconócelo y retírate un momento a solas con Dios.
Ora, desahógate en él y confiesa su Palabra. Recuerda que tú no eres iracundo; tú eres una nueva criatura, creada según Dios para hacer las buenas obras que él preparó de antemano para que anduvieses.
Oración para vencer el enojo
Señor, gracias porque soy una nueva criatura. Yo puedo hacer todo lo que tú me has mandado hacer porque me has capacitado con tu Espíritu dentro de mí, y el enojo no puede controlarme. Te alabo y bendigo el nombre de Jesús. Amén.
Si quieres seguir aprendiendo a acercarte a Dios por medio de la oración, te invito a leer este estudio: Descubre cómo hacer una oración bíblica con fe y seguridad.
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