La Seguridad en Dios: Caminar Confiados en Sus Manos

“Cuando el hombre cayere, no quedará postrado, porque Jehová sostiene su mano.” Salmo 37:24

Imagina a un niño caminando de la mano de su papá. Él no va pensando si se va a caer o si algo malo va a pasar. Simplemente camina tranquilo, porque se siente seguro. Sabe que su papá lo cuida, lo guía y que, si tropieza, no lo va a soltar.

Así es como Dios camina con nosotros. Cuando entendemos esto, dejamos de vivir con miedo y aprendemos a confiar. Porque cuando hablamos de seguridad, también hablamos de confianza. Nadie se siente seguro si no confía. Y cuando ponemos nuestra confianza en Dios, descubrimos que en Él realmente estamos a salvo.

¿Qué significa tener seguridad?

La palabra seguridad viene del latín securitas, y significa estar protegido, sentirse a salvo, sin temor al peligro. Bíblicamente, la seguridad no depende de que todo esté bien a nuestro alrededor, sino de saber quién nos sostiene, aun cuando las cosas no van bien.

La Biblia nos muestra una y otra vez que nuestra seguridad está en Dios. En los Salmos vemos cómo el salmista vivía con esta convicción tan clara que podía decir:

“El Señor es mi luz y mi salvación; ¿a quién temeré? El Señor es el baluarte de mi vida; ¿quién podrá amedrentarme?” Salmo 27:1

El salmista no decía esto porque su vida fuera perfecta, sino porque sabía en quién confiaba. Cuando él dice que el Señor es su salvación, está diciendo: “En Dios estoy a salvo”. Hoy tú también necesitas saber esto: el Señor es tu salvación, y en Él hay seguridad.

Además, dice que Dios es su baluarte. Un baluarte es como una fortaleza, una muralla fuerte que protege de los ataques. Eso significa que Dios mismo te rodea, te cuida y no permite que el enemigo te destruya.

Jesús lo explicó así:

“El ladrón viene para robar, matar y destruir; pero yo he venido para que tengan vida y vida en abundancia.” Juan 10:10

El enemigo puede intentar asustarte, mentirte o desanimarte, pero cuando Dios es tu protección, no tiene la victoria. Tu seguridad está en el Todopoderoso.

Vivir Con Dios es Vivir Seguro

“El que habita al abrigo del Altísimo se acoge a la sombra del Todopoderoso. Yo le digo al Señor: ‘Tú eres mi refugio y mi fortaleza, el Dios en quien confío’.” Salmo 91:1–2

Dios es refugio y fortaleza. Un refugio es ese lugar donde corres cuando necesitas protección. El salmista entendía que su seguridad no estaba en las personas ni en las circunstancias, sino en Dios.

Pero hay algo clave: habitar. Para experimentar esa seguridad, no basta con conocer de Dios; necesitamos caminar con Él. Hoy eso es posible gracias a Cristo. Jesús nos abrió el camino, y por la fe en Él ahora vivimos unidos a Dios.

Ya tenemos acceso a Su presencia, pero también debemos aprender a refugiarnos en Él cada día. Tal como el niño confía en su papá porque lo conoce, nosotros necesitamos conocer a Dios de verdad. Pasar tiempo con Él, escuchar su voz, creer en su Palabra. Así descubrimos que Él es un Padre bueno, fiel y poderoso.

Dios Siempre Llega a Tiempo

“Dios es nuestro refugio y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia.”
Salmo 46:1

Dios es quien te ayuda cuando no sabes qué hacer, quien te fortalece cuando te sientes débil y quien no te abandona en medio de los problemas. Su ayuda es segura. Por eso no solo lo creas en silencio: decláralo, repítelo, aférrate a esa verdad.

“Bueno es el Señor; es refugio en el día de la angustia y protector de los que confían en Él.” Nahúm 1:7

“Torre fuerte es el nombre del Señor; a ella corren los justos y se ponen a salvo.” Proverbios 18:10

Cuando vengan los momentos difíciles, corre a Dios. No dudes. Mantén tu confianza, incluso cuando tu fe sea puesta a prueba. Si el enemigo intenta llenarte de miedo o decirte mentiras, refúgiate en la Palabra y declara con firmeza: “Escrito está”.

Mark Hankins dice que la Palabra de Dios fue hablada antes de ser escrita, y que fue escrita para que sea hablada. Así que habla la Palabra, aun cuando todo parezca contrario. Lo que Dios dice siempre es verdad.

“Toda palabra de Dios es verdadera; Él es un escudo para los que buscan su protección.” Proverbios 30:5

Conclusión: Camina Seguro, Dios No Te Suelta

Dios es bueno y digno de confianza. Haz de Él tu refugio. En Él hay seguridad real. Jesús abrió el camino para que vivamos protegidos en Dios, así que acércate, conócelo y agárrate fuerte de Su mano, porque Él nunca te va a soltar.

“Temer a la gente es una trampa peligrosa, pero confiar en el Señor significa seguridad.” Proverbios 29:25

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